Masajes reductores
Dicen que para ser bellas hay que ver estrellas. Pero ese no es el caso. Los masajes reductores normalmente son temidos por creer que son muy dolorosos. Y si bien no entran en la categoría de relajantes, también contribuyen con el apaciguamiento del estrés y con el bienestar.
Después de todo, no hay mejor sensación que la de sentirse bien contigo misma. La presión que se ejerce sobre las zonas problemáticas o con acumulaciones de adiposidades y celulitis, tiene el poder de liberar toxinas y grasas de los tejidos, facilitando su eliminación, aumentando la irrigación sanguínea y la respuesta inmunitaria del organismo.
Los hay anticelulíticos, reafirmantes y reductores, independientemente del que se elija, para obtener mejores resultados es importante acompañarlo con cambios en la alimentación, la correcta ingesta de agua y actividad física.
